CF · Teorías Urbanas · Para... y Raspa! · 201310

  • Para... y Raspa!
     
    El problema principal de la acumulación de las personas en las estaciones de Transmilenio radica esencialmente en la falta de buses articulados. Hoy en día la demanda de los pasajeros de Transmilenio ya no es la misma que lo fue en el 2000 en su inauguración. La oferta ya no está satisfaciendo la demanda. Los buses articulados no son suficientes para la cantidad de gente que llega cada hora a las estaciones. Esto hace que haya demasiadas personas esperando un mismo Transmilenio que se demora casi 20 minutos en pasar. Si los buses pasaran cada 5 minutos, como se supone que deberían hacerlo, las estaciones estarían siendo constantemente desocupadas. Sin embargo, lo que pasa en la realidad es que, como hay tan pocos buses articulados que se demoran mucho en pasar, en cada puerta de las estaciones de Transmilenio se aglomera tal cantidad de gente que parecen sardinas enlatadas esperando su bus.
  • Fotografía de Kelly Gómez Muñoz
  • Estamos convencidos de que el arte y la diversión pueden cambiar el comportamiento de las personas. Por consiguiente, queremos proponer algo que la gente contemple o utilice para divertirse y así su conducta en las estaciones cambie, y el hecho de ir a una estación a esperar un bus de Transmilenio sea más agradable para todo el que lo utilice. (...) nos dimos cuenta de que casi siempre hay alguien que se apoya contra las puertas para no dejarlas cerrar -puede no ser hora pico o puede que la estación esté casi vacía-.  Esto lo hacen por diferentes razones: para que sus compañeros no paguen el pasaje y se puedan meter desde afuera de la estación por la puerta de espera en vez de tener que pasar por el control de acceso; porque hay demasiada gente en la misma puerta y las personas no logran quedarse atrás de la puerta; por simple apoyo; porque creen que así entrarán más rápido al bus; etc.
  • Nuestra propuesta quiere darle a la gente un poco de diversión mientras espera su bus y además lograr que los usuarios de Transmilenio dejen cerrar las puertas. Queremos que la gente deje su “afán” en las estaciones del Transmilenio y pare un rato a distraerse o jugar. Para esto, la idea es pegar en el vidrio (que queda detrás de las puertas cuando estas se abren) unas imágenes tapadas para que la gente raspe con una moneda o con su uña o con lo que tenga a mano. Esto hace que cuando las puertas estén abiertas la gente no pueda raspar, mientras que si las puertas se cierran las gente pueda destapar la imagen que hay detrás.
  • Concepto Original
    Juliana Pinto, Juan Camilo Salazar, Ana Winograd

    Teorías Urbanas
    Camilo Salazar
    Universidad de los Andes
    2013-10