Taller de Historia 1-ARQU 1201 -201010 Relato Histórico

  • Descripción del curso:
     
    El curso propone un recorrido histórico de la arquitectura desde Grecia hasta el siglo XIX, haciendo énfasis en las manifestaciones urbanas y arquitectónicas más representativas de cada momento histórico. Este curso tiene como objetivo principal ofrecer en este recorrido por la cronología de la historia, una aproximación a los principios de la arquitectura, haciendo permanente referencia al edificio como centro de todo el interés. De manera paralela, los estudiantes desarrollan un trabajo de taller alrededor de la representación de un edificio o conjunto edilicio representativo de alguno de los períodos desarrollados. Este último punto hace parte de las estrategias de integración manejadas en el ciclo básico del programa de arquitectura.
     
  • Relato Histórico:
     
    CULTURA, ARTE Y ARQUITECTURA COMO DINAMIZADORES DE LOS PROCESOS SOCIALES EN LA HISTORIA DEL HOMBRE
     
    Nuestro planeta ha atravesado profundos procesos de transformación marcados en un principio por el actuar de la naturaleza misma y más adelante por la aparición de la especie humana, que deja su huella y su legado plasmados en su cotidianidad a causa de la actividad social que le lleva a imprimir características propias que crean y transforman el ambiente en el que se desenvuelven.  En un comienzo, cuando se gestaba la gran explosión, conocida también como el big bang, empezó un proceso creativo que tomó millones de años. Durante ese periodo, la naturaleza creó sus propios espacios, el agua y el viento por ejemplo, empezaron a tallar su entorno el cual se hizo propicio para la aparición de la vida.  Los procesos evolutivos conllevaron entonces a la aparición de distintas especies que se fueron perfeccionando con el tiempo hasta la aparición de los primeros homínidos que desde un comienzo propendieron por dejar algún tipo de legado para las generaciones futuras a través de la transformación de su entorno, principalmente con el uso de herramientas capaces de generar cambios notables en las estructuras físicas existentes. Desde entonces, esta ha sido una constante, cada vez más sofisticada aunque con la misma esencia pues toda la arquitectura se constituye en una actividad social que se apoya de manera contundente en las leyes de la física.
     
    Fue precisamente esa interacción social y las necesidades fijadas por el entorno las que llevaron al hombre a la búsqueda de nuevos entornos y estructuras, buscando siempre su calidad de vida.  Así como el viento y el agua fueron preponderantes en los inicios de la formación de la tierra, la conquista del fuego se convirtió en un hito para la humanidad. En torno a él se constituyeron interacciones humanas y la construcción de sociedades cada vez más avanzadas.  Las necesidades exógenas por su parte, forzaron al ser humano a buscar espacios no sólo para subsistir sino para resguardarse de los fenómenos naturales y de otras especies que pondrían en riesgo su existencia. Entonces, esa necesidad creada movilizó a nuestros antepasados hacia cuevas y cavernas en donde en principio encontró comodidad y resguardo frente a las situaciones que circundaban su cotidianidad.  Desde esos mismos tiempos antiguos datan las primeras evidencias de transformación de los espacios para convertirlos en legado. Las pinturas rupestres por ejemplo, son una muestra de la necesidad inminente del hombre para reflejar su actividad social de alguna forma perdurable.
     
    Más adelante en el tiempo, el desarrollo en las habilidades humanas y la constante curiosidad que caracteriza a la especie humana lo llevó a buscar formas distintas de imitar las construcciones de la naturaleza. Aparecen construcciones básicas como los dólmenes (mesas grandes de piedra) que eran construcciones megalíticas formadas por varias lozas incrustadas en la tierra de forma vertical y  una cubierta de piedra ubicada horizontalmente. También aparecieron los menhires que eran piedras verticales alargadas que incluso en algunos casos tenían forma humana y que se constituyeron en símbolos de culto, una primera muestra de religiosidad de los humanos prehistóricos. También se empiezan a precisar el tiempo y el espacio mediante el curso de los astros, reafirmando cada  vez más el carácter dinamizador de la construcción entre las sociedades que se van formando con el paso del tiempo.  Además de la piedra, se empezó el uso de otros materiales y se construyeron chozas o cabañas que se renovaban periódicamente por el desgaste que sufrían estos elementos; se han encontrado algunos vestigios de este tipo de construcciones en las costas de Niza en Francia.
     
    Con la suavización climática causada por la recesión de los glaciares permitió una adaptación propicia para la creación de asentamientos humanos, adoptando una vida sedentaria por lo que se crearon las primeras ciudades con las que también surge la  arquitectura. Este cambio trascendental para la especie humana fue también posible gracias a la domesticación de algunos animales y a un conocimiento más especializado de diferentes especies de semillas apropiadas para el consumo humano. Se tiene referencia de que hacia el año 15.000 a 10.000 A.C. se inició la plantación de semillas en Egipto meridional de acuerdo con la evidencia encontrada en las piedras de amolar encontradas en esta zona. Dos mil años más tarde la agricultura estaba ya establecida en esa región y en otros territorios circundantes bañados por ríos como el Tigris y el Éufrates. 
     
    Así se consolidó entonces la construcción de ciudades.  La agricultura trajo consigo grandes transformaciones sociales y culturales que motivaron un desarrollo de la alfarería doméstica a fin de conservar apropiadamente las cosechas y librarlas de factores externos como las plagas y roedores. La simple capacidad mental se hace insuficiente por lo que aparece la inminente necesidad de llevar registros detallados dando nacimiento a la escritura estructurada que se constituyó en un medio suplementario de las formas tradicionales de transmisión de la memoria humana tales como la danza y la canción ritual. Se tiene referencia histórica de la región de Mesopotamia en donde se pasó de asentamientos primitivos en 6.500 A.C. a ciudades importantes para el año 3.500 A.C. Los siguientes cinco siglos dieron paso al perfeccionamiento de la escritura cuneiforme llamada así porque cada signo silábico se forma por dibujos en forma de cuña los cuales se trazaban sobre tabletas de baro fresco con una herramienta conocida como cálamo. El desarrollo y crecimiento de estos asentamientos  estuvo marcado por su proximidad a los ríos como fuente de desarrollo por las ventajas de estos terrenos para la agricultura.  La escasez de piedra y madera llevó a innovar en el uso de otros materiales como adobe, es decir ladrillo crudo y en algunos casos también se empleó el ladrillo cocido. De esa época se han encontrado evidencias arquitectónicas de la construcción de zigurats que eran pirámides escalonadas con rampas ascendentes y un templo en su parte superior.
     
    Con la mejora de la tecnología de construcción los asentamientos humanos se fortalecieron y transformaron pasando a poblados, aldeas y más tarde ciudades organizadas siempre en torno de los ríos Tigris y Éufrates, cuyos valles abundantes ofrecían condiciones propicias para la agricultura, principal fuente de desarrollo de los pueblos de ese entonces. Otros desarrollos notables de la época son el perfeccionamiento de la escritura con códigos más estructurados y la creación de sistemas de canalización, decantación y riego, dando la posibilidad de convertir zonas pantanosas en fértiles para ofrecer mayor estabilidad en la producción y recolección de las cosechas.  Aparecieron también edificaciones permanentes más complejas para satisfacer necesidades públicas, generalmente patrocinadas por personalidades importancia, así se dio inicio la materialización arquitectónica de la civilización humana.
     
    Por su posición estratégica a orillas del río Nilo, las montañas, un valle fértil y del Mar Mediterráneo, Egipto tuvo también desarrollos importantes. Hacia el 3.100 A.C. el Rey Menes unifica a Egipto y Memphis pasa a ser su capital. Del 2.700 al 2.200 A.C. (conocido como imperio antiguo) se consolida la posición del faraón constituyéndose en una especie de monarquía respetada por sus grupos sociales. Desde el año 2.200 hasta el 2.052 (Primer periodo intermedio) decae el sistema monárquico centralizado que se restablece más adelante durante el imperio medio o tebano (2.050 a 1-750 A.C.) y se consolida el Estado.  La cultura egipcia y su religiosidad tienen un impacto contundente sobre el arte y la arquitectura, su culto por el más allá implicaba el reconocimiento del alma y su permanencia después de la muerte física.  Los imperios egipcios, sus construcciones y manifestaciones artísticas son una clara muestra de su carácter religioso. Nuevamente las interacciones sociales e incluso la geopolítica influyeron en las manifestaciones religiosas de los egipcios en tanto que dioses venerados en regiones distintas como Ra y Amón se convirtieron en uno sólo (Amón Ra) tras la consolidación de la monarquía en todo Egipto. Aunque se hicieron intentos por importar costumbres e incluso el arte de lugares como Creta, se decidió retomar las creencias y costumbres locales marcadas por las creencias religiosas que marcan hechos trascendentales para la cultura, el arte y la arquitectura de Egipto.  Así por ejemplo, el río Nilo trazaba un eje imaginario entre la vida en la tierra y la vida después de la muerte. Al oriente del río estaba la ciudad de los vivos, lleno de objetos tangibles y poco duraderos.  El más allá estaba hacia el occidente, construida por materiales duraderos que reflejaban la idealización de la vida después de la muerte de que hablaban los egipcios.
     
    Las tumbas funerarias toman gran importancia (mastabas)  y se convierten en construcciones impresionantes de hasta veinte metros de altura fueron evolucionando en sus materiales de construcción que en un comienzo  utilizaban el adobe y luego la piedra. Las tres pirámides de Guiza, Keops, Kefren y Micerino, son testigos implacables de la magnificencia de la arquitectura de aquel entonces. Contaban con un templo funerario y apelaban a la piedra caliza en para su revestimiento. El templo de Amón y la construcción de obeliscos se convierten más adelante en características del llamado  imperio nuevo.
    Otra cultura preponderante surgió y se desarrolló en Grecia, especialmente en la isla de Creta, caracterizada por sus valles fértiles y regiones montañosas. Se calcula que hacia el 6.000 A.C. llegaron los primeros habitantes de esta zona. Para el 2.000 A.C. se desarrolló la civilización cretense. Entre 1.750 a 1.400 A.C. Cnosos se convirtió y consolidó como la capital cretense. Sus actividades estaban relacionadas con la pesca y la agricultura al tiempo que desarrollaron grandes negociaciones con Asia y Egipto. El centro de comercio de la isla fue entonces una construcción de gran simbolismo: el palacio de Cnosos, elaborado inicialmente sin fortificación ninguna pues sus habitantes eran personas de paz.  Más adelante en la edad de bronce se construyó en este palacio un espacio de reuniones al aire libre. Tenía grandes características arquitectónicas como pilares, escaleras, 4 pisos, patios, puertas para controlar la luz, drenajes, unas 1.500 habitaciones, dos capillas pequeñas y una decoración abundante y rica alusiva al mar y a mujeres felices.  La mitología era una parte fundamental de esa cultura, incluso se decía que en el palacio estaba el minotauro, un monstruo con cabeza de hombre y cuerpo de toro a quien le rendían culto los cretenses.
     
    Hacia 1.600 A.C. iniciaron los saqueos, cien años más tarde hay un desarrollo considerable del arte creto – micénico y para el 1.450 A.C. se da por terminada la civilización minoica. Micenas se convierte entonces en un pueblo guerrero al tiempo que se fortalece la defensa del palacio que ahora es conocido como la “Acrópolis” con grandes fortificaciones hechas en bloques de piedra.
     
    Para 1.750 A.C. los Dorios invaden Atenas, expulsando a los jonios.  Esta fusión cultural general la dualidad griega como resultado del choque de arte y cultura entre estos dos grupos sociales. Más adelante, entre 540 y el 480 A.C. se presenta una especie de oscurantismo, una época de retroceso hacia el arte primitivo. A la fecha no existe  certeza del porqué de la situación y del retraso en el arte, la cultura y la arquitectura.   Una vez terminada esta época se presenta el siglo de oro de Pericles (480 a 380 A.C.) tiempo en el que florecieron en Atenas diversas manifestaciones culturales entre ellas el arte y la arquitectura gracias a la multidiciplinariedad y experticia de Pericles en diversas áreas del arte y el conocimiento.  Durante el apogeo griego se dio una especial importancia a la relación del hombre con la naturaleza, y aparece el concepto de “topos” relativo al emplazamiento, es decir la relación de cada edificio con el hombre, la naturaleza y el ambiente que le rodeaba, es decir, que para aquel entonces se generaron centros a partir de los cuales crecieron las ciudades de manera orgánica.  Cabe resaltar que durante este periodo se da especial importancia a la decoración y embellecimiento de las construcciones con estilos dóricos y jónicos y el empeño permanente por romper esquemas con edificaciones más precisas carentes de distorsiones e ilusiones ópticas.  El paisaje se vio enriquecido por estructuras de colores azul, rojo y oro, en especial teatros y estadios. Aparece también el término “polis”  que hace referencia a una comunidad relacionad con la naturaleza y el espacio que quiere superar las barreras arquitectónicas existentes. “La acrópolis” se constituye para entonces en la parte religiosa de la ciudad, significando el centro, lo que predomina a la comunidad, el arte, la arquitectura y el sistema.  Las mesetas eran por aquel tiempo los lugares favoritos para instaurar ciudades por su facilidad para instalar sistemas de defensa como las murallas.
     
    Por otra parte Roma marcó también un punto fundamental en el desarrollo y evolución de la arquitectura y de las artes. Desarrollaron diferentes tipologías de edificios utilizando siempre técnicas y procedimientos tendientes al logro de la excelencia.   A partir de los estilos jónico y dórico desarrollaron el orden corintio con teatros similares a los griegos, sólo que no en la falda de las colinas sino con levantamientos totales. Surgió el desarrollo del arco que se aplicó en la construcción de acueductos, también aparecen los mausoleos, en especial piramidales y circulares y se generaron espacios públicos como  circos y anfiteatros. Lo propio ocurrió con las bibliotecas, los arcos del triunfo, los monumentos y una conquista importante de los espacios interiores de las distintas edificaciones.  Una gran cantidad de edificios públicos también vieron la luz durante ese periodo.
     
    Hacia el 753 antes de Cristo nace en Roma la Civilización Etrusca, constituida por una monarquía que perduró hasta el siglo V A.C., apareciendo la República en el año 31 A.C. desde cuando Roma se convierte en un gran imperio que perdura por más de cinco siglos.
     
    El poderío y la influencia romanas la llevaron a conquistar lugares como el Mediterráneo sin que ello  impidiera la conservación de las costumbres autóctonas de Roma. Los diferentes emperadores demuestran entonces su poderío a través de grandes construcción y sistemas de defensa que implican importantes esfuerzos logísticos y creativos por parte de los principales arquitectos romanos.  Es en Roma donde ocurren muchos aportes trascendentales para la arquitectura como la aparición del hormigón formado a partir de pasta volcánica, ladrillo y piedra. Así se marcó de manera considerable el crecimiento del imperio Romano.
     
    Otro periodo muy importante está relacionado con la aparición del cristianismo que transforma la religiosidad y la forma como se celebraban las ceremonias en tanto que se dio mayor importancia a los ritos dando menos preponderancia a los espacios físicos en donde se llevaban a cabo. En el año 394 Teodosio convierte el Cristianismo en la única religión del imperio romano. Por su parte Constantino propone un escenario propicio, un espacio adecuado para el culto cristiano con características acústicas y espaciales adecuadas para la celebración de estos ritos. Se adopta el diseño de las Basílicas romanas compuestas por plantas centrales redondas, octogonales o cuadradas con naves de distintos tamaños (3 a 5 en cada estructura). Predominan las cúpulas, medias cúpulas, bóvedas, arcos de medio punto, pechinas, pórticos, contrafuertes y pilas bautismales con organizaciones espaciales axiales. Además eran macizas y de poca iluminación. También aparecen las catedrales con un sitial o sede del Obispo y los monasterios dedicados a las congregaciones religiosas. Las invasiones bárbaras al imperio occidental destruyen Roma en el año 410. Otras invasiones generaron transformaciones profundas en las sociedades romanas y permiten así el predominio de las consideradas lenguas burdas como el italiano, el español, el francés y el rumano. Más adelante el cristianismo sufre una separación importante con la creación de la iglesia ortodoxa por Enrique VIII. 
     
    Así se da comienzo a la edad media que es la etapa comprendida entre el  clasicismo y el renacimiento marcado por la disolución del imperio romano y la aparición del feudalismo. Para entonces las ciudades se caracterizan por ser amuralladas de forma octogonal conformadas por un foro, una plaza pública y viviendas. Para evitar el impacto de las constantes invasiones, muchas familias se desplazan hacia las zonas rurales en donde se forman asentamientos aldeanos con torres feudales que luego se convirtieron en castillos que eran grandes fortificaciones sobre áreas amplias. También aparecieron grandes monasterios que se convirtieron en grandes centros políticos, agrícolas y culturales de las regiones que quedaron bajo su influencia.  La arquitectura románica se caracterizó por su densidad, escases de luz y sobredimensionamiento con aspecto de fortificaciones sostenidas por su gran peso pues no tenían hormigón que les uniere y sostuviese.  Las vías de comunicación mejoraron considerablemente facilitando el desplazamiento entre un lugar y otro.  Las iglesias incorporan el concepto del coro al tiempo que se generan los lugares de peregrinación generando transformaciones sociales de gran importancia.
     
    En una etapa más adelantada de la edad media (1.200 a 1.450) aparece el estilo gótico, predominante en los territorios de la actual Francia. Su estilo fue notable sobre todo en las iglesias en donde se llevó el concepto del arco hasta extremos y alturas no exploradas hasta entonces. Así se proveía más iluminación adornado por impresionantes vitrales con mejor distribución de las cargas y una nueva sensación de esbeltez en  estas construcciones. El arte también se refleja en los pisos adornados por cruces y formas octogonales ya que el 8 significaba la resurrección. Otro aporte importante  tenía que ver con el uso de la madera y el metal en los procesos iniciales de la construcción. Otros aportes importantes se dieron en Inglaterra con un resurgir arquitectónico y en España con una fuerte influencia islámica que generó edificios proporcionados horizontal y verticalmente.
     
    Se llega entonces a un periodo de brillo y esplendor: el renacimiento que mezcla la religión, el arte y la ciencia y que pone la estética versus el conocimiento y la ciencia versus el romanticismo por lo que estética y verdad se constituyen en  aspectos muy importantes.  Hay un reencuentro del hombre con la naturaleza. Se empiezan a recopilar textos antiguos para el aprovechamiento de la naturaleza y del entorno, incluso se retomaron conceptos de temas y ciencias considerados como tabú, por ejemplo el génesis de Hermes que indica que el hombre es maravilla con la naturaleza que posee dones de los dioses para participar en la creación del mundo. Las ciencias y las artes fluyeron con mayor rapidez sobre cinco preceptos básicos generales<. Unidad, armonía, proporción, verdad y belleza, así que se reflejaban en la pintura, la escultura, la arquitectura y en general en todas las artes, El auge de la imprenta en Europa hace que las perspectivas del mundo cambien rápidamente por lo que el  hombre quiere capturar el ambiente que lo rodea de forma más realista,  así que los detalles empiezan a jugar un papel preponderante.
     
    La arquitectura del renacimiento era considerada como la manifestación de la percepción de Dios con un lenguaje predominantemente religioso. Las ciencias y el conocimiento también tienen un papel fundamental generando castas y burguesías ávidas de conocimiento.  Aparece el  humanismo que resalta los logros humanos y los distingue de lo religioso, implica que la razón debe ser usada por ser regalo de Dios.  Las proporciones numéricas se constituyen en una constante en cuanto que se considera que son formas que no mutan.
     
    Tras el renacimiento vino el periodo barroco nacido en los alrededores de Roma que es un fenómeno internacional en el que el espacio exterior adquiere importancia exaltando la plasticidad escultórica de los muros. Se pasa de formas básica a las elipses, plazas curvas e ilusiones ópticas apartándose de los esquemas tradicionales hasta ahora utilizados. Se considera que la música, la arquitectura, la escultura y la pintura con instrumentos para realizar la devoción religiosa. También se dice que la arquitectura es de impacto emocional y que cada construcción forma una obra de arte así que se construyen plazas, catedrales, fuentes y espacios públicos.
     
    La necesidad por explorar nuevos conceptos e incluso nuevos espacios y territorios, llevan a Cristóbal Colón al  descubrimiento de América en donde encontraron nuevas culturas en un ambiente proclive para el fortalecimiento de los imperios europeos. El encuentro con otras culturas genera es impactante, incluso muchas secuelas persisten hasta hoy. La llegada de los españoles a América generó grandes cambios culturales puesto que los nativos tenían sus propias reglas claramente establecidas y su orden fue alterado con la llegada de los extranjeros.  En América, los indígenas tenían diversas culturas, algunas muy impactantes como los Aztecas en México y los Incas en Perú.  En Colombia por su parte, existían grupos étnicos establecidos en todo el territorio nacional quienes tenían sus propios sistemas y estilos de vida.  Se conocen vestigios de grupos importantes como los chibchas, los muiscas, los pastos y los tayronas entre otros, cada uno con sus costumbres y creencias marcadas, así que el impacto con los foráneos generó brechas profundas frente a creencias externas. La llegada de los europeos y en especial de los españoles con formas impositivas ante la población aborigen generó cambios traumáticos para la región. Así se realizaron construcciones marcadas por un concepto europeo, muchas de las cuales todavía persisten en diferentes ciudades colombianas.
     
    En la medida en que el ser humano se ha hecho consciente de su capacidad para transformar su entorno y para construir se empezaron a forjar distintos estilos y culturas que incluso identificaron y siguen identificando grupos sociales, épocas y situaciones sociales y políticas coyunturales de la historia. Sin embargo, un marco conceptual de la arquitectura como tal sólo se empieza a definir unos cuatro siglos A.C. de acuerdo con libros griegos y romanos citados y estudiados por el arquitecto de la antigua Roma Marcus Vitruviu quien hacia el año 25 A.C. recopila la información de 63 escritos y dice que “en la arquitectura como en otras artes operativas, el fin debe orientar la operación.  El fin, agrega, es construir bien y una buena construcción debe tener tres condiciones: utilidad, firmeza y belleza”.
     
    Con el paso del tiempo estas premisas siguen vigentes. Vitruviu entendía la “utilidad” como la distribución adecuada de los espacios de tal manera que una construcción estuviese perfectamente adecuada a su espacio. Por “firmeza” entendía que las bases fuesen sólidas con una selección adecuada de materiales. La belleza, definida también como deleite estaba relacionada con la apariencia y el impacto visual del trabajo que debe ser de buen gusto teniendo en cuenta la simetría. Estos conceptos se han ido perfeccionando con el paso del tiempo pero siguen vigentes. De allí que por ejemplo sean evidentes en edificios y construcciones representativas de distintas épocas como un denominador común fácilmente identificable.
    Han pasado épocas, estilos y generaciones distintas, pero la esencia permanece intacta y los atributos sobre los que se emiten juicios de valor siguen tan vigentes como cuando Vitruvio los propuso hace cientos de años.