Navigation to (my)self

  •  Navigation to (my)self

    La mente es una fuerza poderosa capaz de  adueñarse de nosotros, los sentimientos adquieren la potencia suficiente para invadir nuestros cuerpos. Cada estado de ánimo coloniza una parte del cuerpo distinta: el Disfórico se posiciona sobre los hombros como símbolo de esa carga emocional, dentro de esta categoría está El Ahogo, La Incertidumbre, La Repulsión y La Nostalgia. Por otro lado, el Eutímico, se aferra a los talones como representación de la estabilidad emocional entre el cuerpo y la mente, aquí se encuentra El Equilibrio. Por último, el Eufórico, se adueña del pecho,  como un signo del bienestar emocional, como El Renacer y La Euforia. Finalmente, los estados de ánimo terminan convirtiéndose en una especie de parásito que coloniza el cuerpo, lo atrapa y lo domina, entre más fuerte el sentimiento más se apodera de su cuerpo, haciendo que el cuerpo pierda el poder de controlar los estados de ánimo sobre sí mismo.

    Mi intención con estas piezas es generar una conexión directa entre la persona que porta las piezas con sus propios estados de ánimo, es darle la posibilidad de viajar hacia sí mismo, de que explore cómo se siente cada día, de que se identifique y se vea reflejado en cada uno de los estados de ánimo, de que reconozca que somos seres cambiantes y emocionales. Estas piezas reflejan el poder de expresar como nos sentimos cada día a través del ornamento, y la connotación que tienen los estados de ánimo sobre nosotros. Esto a su vez crea su propio lenguaje a través del ornamento con el espectador, una manera más sensorial y visual de comunicar como nos sentimos.

    Ornamentos elaborados con bronce, cobre y plata, resina, fotografías impresas, algodón, flores y ramas. 
    Fotografía y collage de las piezas finales: Daniela Gómez 
  • Vestuario: Carlo Carrizosa
    Maquillaje: Lili Bonil 
    Ornamentos y Fotografía: Daniela Gómez