Concurso Edificio Ensamble - Universidad de los Andes

  • JARDÍN SONORO

    Concurso Edificio Ensamble - Nuevo Bloque P
    Universidad de los Andes

    Al caminar por el edificio el sonido está siempre presente, fluyendo acompañado del aire y del agua, en medio de una serie de pequeños recorridos y conexiones, que conservan las características laberínticas de los espacios patrimoniales entre los cuales se implanta el proyecto. El Campito de San José y la Plazoleta de Los Vagones han conservado históricamente unas fuertes relaciones con los paisajes naturales y culturales . De aquí que el Jardín Sonoro cree un lugar potencializando los valores de ese encuentro, entendiéndolos como herramientas en la construcción de un ambiente lúdico de aprendizaje. El proyecto es un umbral entre la montaña y la ciudad, que se configura como una puerta urbana del campus. De ese modo, el Jardín Sonoro entiende la vocación infraestrutural de la Universidad y la articula con la escala doméstica de su entorno. Por medio de pequeños nichos, intersticios y transiciones, el proyecto se deja permear por las dinámicas presentes en el interior y el exterior. La intimidad del recinto se pone en igual valor que la amplitud del parque o la calle. Es de allí que la distribución programática del conjunto no responde a lo pragmático, sino al alcance de una mayor experiencia estética. El proyecto entiende la música como material sensible de la arquitectura, la cual permite que los espacios educativos entren en relación con los elementos del mundo. Por esta razón, se modela un lugar a partir de este material, en donde las geometrías permiten el viaje del sonido, gracias a su transmisión, absorción y reverberación. Una gota que cae, el sonido de una flauta, el canto de un pájaro, incluso el chillido de un columpio, dan cuenta de cómo el Jardín Sonoro conforma un sistema de relaciones que escapan de la idea de perímetro y que llevan a una interacción expandida del lugar